Sobrepoblación 02

Al hombre de la Tierra se le debe de enseñar sobre muchos aspectos con palabras repetitivas y con hechos de la verdad, así también con respecto al flagelo de la sobrepoblación, la cual ahoga la vida entera y la existencia terrestre en la destrucción y en la ruina. La gente es ya tan endeble e incapaz del pensamiento razonable, que con el fin de realizar todos sus egoístas deseos y esperanzas, piensan y actúan en forma inhumana y criminal contra todo lo que sea capaz de vivir y contra sus derechos, contra el medio ambiente, la naturaleza y la existencia de la vida. Con esa forma falsa y egoísta de pensar, también la ley y el orden y todas las directivas creacionales de la existencia resultan ser despreciadas y pisoteadas, ya que cada uno se interesa sólo en sí mismo y no se preocupa de ninguna manera de la existencia real de la vida entera. Del egoísmo de esa forma de pensar y actuar surge también la animosidad y la oposición hacia las medidas estrictas y radicales que son necesarias para la continuidad del hombre y toda vida, lo cual prueba que estas personas erradas no entienden ni han comprendido la necesidad del momento y por eso se rebelan contra ellas. Esta forma de pensar, por un lado un egoismo extremo y por otro lado humanismo falso, es criminal ante toda vida y conduce a que todos los hechos de la verdad sean menospreciados y que la lucha contra la sobrepoblación, de la cual resultan todos los males de la Tierra, sea rechazada.

Ninguna de las soluciones aparentes ni ejercicios de coartada ayudan contra la ruina de la humanidad terrestre y todas las otras formas de vida; ayudas que son emprendendidas y llevadas a cabo por aquellos "mejoradores del mundo", los errados que ocupan puestos de responsabilidad, el lego, las autoridades y las más diversas organizaciones de protección ambiental, de ayuda mundial a los niños, organizaciones de ayuda para el desarrollo, ayudas contra el hambre y para los creyentes, etc., etc.