VOSOTROS MISMOS CARGAIS CON LA RESPONSABILIDAD...

  1. Aquellos entre vosotros que os habéis sometido totalmente al intelecto, aquellos entre vosotros que a pesar de ello carecéis de lógica en grave medida, vosotros os habéis encadenado de una forma tan obstinada a lo material, es decir, a todo lo de sustancia gruesa, que ya no podéis captar, concebir ni percibir nada más allá de las nociones terrenales de tiempo y espacio, pues os habéis sometido totalmente a vuestras ilógicas aspiraciones y deliberaciones que son de pura sustancia gruesa y material; de esa manera os habéis puesto vuestras propias cadenas y habéis encajonado y limitado de tal forma el horizonte de vuestra capacidad de comprensión - con vuestro limitado y estrecho, así como también ilógico intelecto y razonamiento - que el verdadero intelecto, el verdadero razonamiento y la verdadera lógica os son tan extraños y desconocidos como lo es el alfabeto a un ternero.
  2. Vosotros habéis separado tan fuertemente la conexión entre lo de sustancia fina y lo de sustancia gruesa que se ha producido un espeso muro de por medio, por lo cual, con respecto a la percepción de sensaciones intuitivas, se os ha perdido también el manantial de la vida, lo puramente creacional, lo cual está muy por encima del espacio y del tiempo y supera altamente a la sustancia fina. Por ello, no os es posible del todo a todos aquellos que entre vosotros, seres humanos de la Tierra, sois materialistas, reconocer la verdad efectiva ni tampoco el núcleo de vuestro ser, el cual está dotado de una disposición creacional.
  3. Y en vuestra ilusión también comerciáis con la muerte mediante la asistencia al suicidio, con lo que os enriquecéis con las riquezas del suicida y vosotros mismos os hacéis asesinos y os deleitáis y entusiasmáis con el fallecimiento de aquellos que acaban con su vida por pura cobardía.
  4. Pero vuestra ilusión también os impulsa a procrear descendientes en forma descontrolada y empuja al ya superpoblado mundo cada vez más y más hacia un desastre de superpoblación, de donde siempre surgen enormes problemas, y todo esto además de la destrucción del clima y de la naturaleza y sus resultantes catástrofes naturales, además de la contaminación del aire, agua y suelo, el terrorismo de alcance mundial, las guerras, homicidios y demás crímenes, la tortura, epidemias, la escasez de agua y alimentos, la criminalidad, la escasez de energía, violaciones, la inmoralidad, la frialdad e indiferencia mutua entre las personas, la pérdida de relaciones interpersonales, la enfermedades, los temporales de todo tipo, los terremotos y las erupciones volcánicas, vuestro debilitamiento y vuestra cada vez mas drástica incapacidad de vivir, la cada vez más desidiosa e insuficiente gestión de las leyes penales y de la protección para las personas, animales y seres vivos del aire, agua y tierra.
  5. Verdaderamente ya habéis juzgado al mundo mediante inmensas catástrofes que irrumpen sobre vosotros y que ya no podéis esquivar más; estáis en medio de una enorme tempestad que os habéis creado vosotros mismos, que se ha concentrado sobre vosotros y que desde ahora vierte sobre vosotros perjuicios y destrucción; y si continuáis obrando sin rumbo así como hasta ahora, entonces irrumpirá también irremediablemente sobre vosotros el aniquilamiento. Por consiguiente, debéis reflexionar y buscar el camino de la verdad para andar por él y seguir las leyes y los mandamientos de la Creación, pues sólo de esa manera podéis evitar lo peor.
  6. Vosotros, seres humanos de la Tierra, en general no os valoráis como vínculo entre lo de sustancia fina y lo de sustancia gruesa, de modo que no sabéis aprovechar las vivificantes, refrescantes y estimulantes energías y fuerzas de ambos mundos; vosotros mismos os separáis en dos mundos, pero sólo tenéis en cuenta el de sustancia gruesa y os encadenáis al mismo y os apartáis de la conexión con el de sustancia fina, la cual necesariamente deberíais aprovechar para, mediante la interacción entre lo de sustancia fina y lo de sustancia gruesa, encontrar y llevar un equilibrio valioso y una vida verdadera de acuerdo a las leyes y los mandamientos de la Creación.
  7. No obstante, sois débiles y a la vez estáis sin energía y fuerza en vuestras intenciones hacia la verdadera vida, hacia la verdad, la justicia, lo que es justo y hacia la rectitud, por lo que ociosamente os revolcáis en lo puro material, y a causa de vuestra incomprensión y vuestra adquirida costumbre de ser insensatos, no percibís que os arrastráis hacia una enorme crisis que os sacudirá y os consumirá con poderosos escalofríos.